Botellitas de vino tinto y blanco perfectas para sus invitados.
El formato de 37.5 cl. es el más adecuado para comensales solitarios y parejas poco proclives a los excesos. Es la que vemos en los restaurantes de autoservicio, los minibares de los hoteles y los aviones. El inconveniente técnico es que es tan pequeño el recipiente que el vino evoluciona rápidamente: menos de 9 meses desde la fecha de embotellado para un vino blanco y más o menos un año si se trata de un tinto.
Un detalle original, elegante y de las más prestigiosas denominaciones de Origen que ofrecer en bodas y como regalo.