D.O. Rías Baixas
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La denominación de origen Rías Baixas aparece en 1988, constaba de tres subzonas o comarcas vitivinícolas (Val do Salnés, Condado de Tea y O Rosal) posteriormente se incorporó Soutomaior y desde el año 2000 cuenta con la quinta comarca, Ribeira do Ulla.
Cuentan con características comunes, climatológicas, de influencia atlántica de temperaturas suaves y altas precipitaciones y edafológicas, suelos arenosos y pobres, pero también poseen sus propias particularidades.
La subzona de Val do Salnés, es la de mayor superficie vinícola, tiene su centro en Cambados y comprende además los municipios de Meaño, Sanxenxo, Ribadumia, Meis, Vilanova de Aurosa, A Illa de Aurosa, Portas, Caldas de Reis, Vilagracía de Aurosa, O Grove y Barro.
Condado do Tea, es una subzona que se extiende por la margen derecha del río Miño, hasta el limite con la provincia de Ourense. Comprende los municipios de Salvaterra de Miño, As Neves, Arbo, Crecente, Salceda de Caselas, Ponteareas y parroquias de A Cañiza, Tui y Mos.
La tercera subzona pionera de esta denominación de origen, O Rosal se encuentra en la cuenca más baja del río Miño (Baixo Miño), la componen los municipios de O Rosal, Tomiño, A Guarda y parroquias de los municipios de Tui y Gondomar.
Soutomaior, se incorporo a la denominación de origen como una prolongación natural de Val do Salnés en 1996. Y se encuentra situada en la margen izquierda del río Verdugo.
La ultima subzona en incorporarse a la denominación de origen Rías Baixas ha sido Ribeira do Ulla.
Estas cinco subzonas aportan en la actualidad algo más de 2.400 hectáreas de viñedo, siendo las variedades preferentes en blancas: Albariño, Loureira blanca o Marqués, Treixadura, Caiño blanco, a las que acompañan la Torrontés y la Godello. Y en tintas: Caiño tinto, Sousón, Mencía Espadeiro. Loureira tinta, acompañada también por la Brancellao.
Entre las variedades de uvas blancas hay que destacar la Albariño, de la que sin duda sale uno de los mejores vinos blancos del país y posiblemente del mundo entero, su color amarillo paja con ribetes dorados de potentes y nobles aromas, afrutados y florales, envolventes y embriagadores, acompañan su paso por boca con carnosidad y untuosidad, por ello hacen que este vino sea, posiblemente uno de los mejores blancos del mundo.